Carlos Keen, es un típico pueblo rural de la pampa húmeda argentina, que ha quedado
detenido en el tiempo, al ser desactivado el ramal ferroviario que lo
comunicaba con el resto del país. Ideal para pegarse una escapada cuando el
estrés está haciendo estragos en nosotros. Ubicada a menos de 90 kilómetros de
la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y a 16 kilómetros de la icónica ciudad de
Luján.
| Viejas casonas. Festival para cazadores de imágenes |
En la actualidad, según datos del censo de 2010, la habitan, permanentemente,
unas 400 personas. Pero los fines de semana y feriados cientos de turistas lo
visitan ávidos de paz y buena gastronomía.
Apenas ponemos un pie en el pueblo nos invade el silencio, y si es
domingo el olor a torta frita nos invade desde los puestos de la feria que
funciona al costado de la vieja estación de trenes.
Declarado “bien de interés histórico nacional” desde 200, en él se
pueden apreciar las típicas
construcciones de fines del Siglo XIX como la de su Parroquia San Carlos
Borromeo.
Una variedad de
restaurantes, parrillas, estancias, cabañas y posadas satisfacen las
necesidades de un huésped exigente.